Historia y Trayectoria.
Lacoste
es una compañía francesa que fabrica ropa, relojes, perfumes, zapatos,
cinturones, maletas, y muchas cosas más. Su producto más famoso, es su camisa
Polo, hecha de material piqué. La camisa Polo fue muy famosa en las décadas de
los 70 y de los 80 en América y Europa. Ahora, esa misma moda está regresando.
Desarrollo
El fundador de la empresa fue René Lacoste, conocido tenista
vasco-francés natural de San Juan de Luz. Ganador con el equipo Francés, al que
llamaban popularmente como Los mosqueteros, de la Copa Davis. Esta fama le
serviría para emprender la empresa.
Un
polo de Lacoste La prenda de ropa llamada polo, tomó su nombre del juego del
polo, muy popular en Inglaterra, y se diseñó para ese juego. En un principio
tenía dos botones en las solapas, para evitar que se moviera al cabalgar, pero
luego fue exportado a otros deportes.
Desde
1963 Bernard Lacoste hijo del fundador, presidió la compañía hasta su muerte el
21 de marzo de 2006, a los 74 años. Bernard impulsó la moda de los polos de
colores muy vivos. En el año 2005, 50 millones de prendas en 110 países llevaban
la marca.
Logo.
El
logo de la marca es un cocodrilo verde (en algunas ocasiones plateado
conservando el color rojo de su hocico abierto) el cual de varias maneras se
encuentra en la gran mayoría de los productos de la marca, siendo pionera la
marca de colocar el logo en el exterior de las prendas.[cita requerida] Su
origen se creó debido a un partido de tenis que ganó Rene Lacoste, por ello se
le regalo un producto hecho en piel de cocodrilo, de allí salió la idea del
logo el cual con los pasos de los años se ha modificado.
La intención de la firma ha
sido diversificarse ampliando su mercado de padres a hijos, traspasando
generaciones, fronteras, clases sociales y culturales. Nada menos que
quinientos diseños favorecen esta diversidad cada temporada definiendo un
estilo muy característico.
En 1994, los encargados de innovar, conservando eso sí la esencia de la marca fueron Rubén Torres y Gilles Rosier. Este último, ha trabajado para Balmain, Christian Dior y Jean Paul Gaultier y define a Lacoste como "una marca contemporánea y elegante del deporte". La renovación que impuso a los diseños femeninos y masculinos no supuso ningún sacrificio a la moda en perjuicio de la comodidad.
Desde 1999, Christophe Lamaire, cuyos trabajos en Yves Saint-Laurent y Christian Lacroix avalan su trayectoria, realiza un continuo esfuerzo de renovación en todas sus vertientes de la marca, siguiendo la máxima de su jefe, Bernard Lacoste, quien comenta que "preferimos evolución a revolución".
El propio directivo delimita tres etapas en la historia de la firma: desde su origen hasta 1960, se trata de una marca de camisetas; de 1960 a 1990 se desarrolla una marca de ropa; y desde entonces hasta ahora sus diseños marcan un estilo de vida.
Lo cierto es que Lacoste ha dejado de vincularse sólo a prendas deportivas y su incursión en el mundo de la ropa informal ha atraído a nuevos compradores. La calidad de los materiales ha forzado la creación de una gama alta de prendas “1212”, además de la básica.
En 1994, los encargados de innovar, conservando eso sí la esencia de la marca fueron Rubén Torres y Gilles Rosier. Este último, ha trabajado para Balmain, Christian Dior y Jean Paul Gaultier y define a Lacoste como "una marca contemporánea y elegante del deporte". La renovación que impuso a los diseños femeninos y masculinos no supuso ningún sacrificio a la moda en perjuicio de la comodidad.
Desde 1999, Christophe Lamaire, cuyos trabajos en Yves Saint-Laurent y Christian Lacroix avalan su trayectoria, realiza un continuo esfuerzo de renovación en todas sus vertientes de la marca, siguiendo la máxima de su jefe, Bernard Lacoste, quien comenta que "preferimos evolución a revolución".
El propio directivo delimita tres etapas en la historia de la firma: desde su origen hasta 1960, se trata de una marca de camisetas; de 1960 a 1990 se desarrolla una marca de ropa; y desde entonces hasta ahora sus diseños marcan un estilo de vida.
Lo cierto es que Lacoste ha dejado de vincularse sólo a prendas deportivas y su incursión en el mundo de la ropa informal ha atraído a nuevos compradores. La calidad de los materiales ha forzado la creación de una gama alta de prendas “1212”, además de la básica.
"La nueva colección contiene colores y una
mayor flexibilidad en las formas", explica Lamiare, con quien la firma del
cocodrilo ha recuperado sus característicos colores intensos y llamativos.
En el 2003 la
marca consigue el posicionamiento que busca, una vez más se encuentran
posicionadas en el segmento que ellos desean.
Esto logro que Lacoste, en el año de 2009,
facturará la cantidad de 1400 millones de euros, de los cuales el 90% son de
fuera de Francia.
La manera en que ellos consiguieron
recuperar esa imagen, fue buscando y apoyándose en el ADN de la marca y nos dejan 5 lecciones que ellos
aprendieron:
1.- Exclusividad: Retiraron la marca de los retails
masivos como Wal-Mart y se concentraron en las tiendas premiere; además,
desarrollaron un concepto propio de boutiques.2.- Precio: El costo de la playera Lacoste Clásica, paso de los 35 a los 69 dólares. Lo cual permitió mejorar la calidad del algodón y envió un mensaje de posicionamiento en el mercado.
3.- Diseño: Innovaron apegados a la herencia de la marca: Una manera diferente de ser elegante. Aprovecharon las tendencias preppy, que son propuestas de moda inspiradas en el estilo tradicional de los estudiantes de las universidades estadounidenses de élite con un aire clásico, colores fuertes y un toque estilista que resultó ideal para Lacoste.
4.- Tenis: Para reposicionarse, regresaron a las raíces y auspiciaron a
celebridades de esta disciplina, lo cual permitió fortalecer su presencia entre
los seguidores de los deportes de status.
5.- Pertenencia: Desarrollaron una colección completa y sofisticada que ofrece una experiencia completa de marca. Por otro lado, Lacoste se desmarcó del consumidor “Cuarentón” y se enfoco a segmentos de mercado en crecimiento como jóvenes y mujeres.
5.- Pertenencia: Desarrollaron una colección completa y sofisticada que ofrece una experiencia completa de marca. Por otro lado, Lacoste se desmarcó del consumidor “Cuarentón” y se enfoco a segmentos de mercado en crecimiento como jóvenes y mujeres.
En suma, su
publicidad se asocia con su propuesta de estilo de vida: Comunicación limpia,
vanguardista y ligada a la elegancia.